Autor: Julio Cáceres Rondón
Es válido hacernos la siguiente pregunta: ¿qué tan autónomos pueden llegar a ser los medios de comunicación a la hora de generar opiniones? Tal vez la llamada “Teoría de la indexación” de Lance Bennett pueda responder esta interrogante.
Para
Bennett el concepto “indexing”, o indexación traducida
al español, es la práctica o acción en la que los periodistas y editores
regulan o limitan los puntos de vistas existentes en un determinado contexto
político generando una versión ilusoria de la realidad narrada.
Es
un proceso de ajustes de la información con miras a generar opiniones en
torno a un tema político resaltante y determinante. La indexación pude ser
visto como aquel proceso de edición de la noticia en donde a partir diversas
opiniones en torno a un contexto da lugar a una opinión sobre un tema poco o
nada ajustados a la realidad.
En
este caso, lo que transmiten los medios depende de debates u opiniones fuera de
los mismos, esto resalta en gran medida la poca autonomía de
los medios, los mismos no actuarían en pro de la veracidad de la noticia sino
en generar opiniones y fijarlas dentro de una de las tendencias políticas del
momento.
El
contexto provee a los medios de las opiniones que, después de limitar su
rango de puntos de vista, da lugar una opinión con gran peso político para el
momento pero con grandes sesgos. Entendida la idea de indexación, es válido dar
algunos ejemplos de la misma dentro del contexto político venezolano.
Como
primer ejemplo tenemos el muy sonado tema de la existencia de supuestos
campamentos de las FARC en territorio venezolano. Hablamos de un contexto que
se caracterizaba por el constante roce diplomático entre Venezuela y Colombia
hasta la posterior ruptura de relaciones, sumado al hecho del acercamiento que
ha tenido el Presidente Hugo Chávez hacia dicha fuerza
insurgente, llegando considerarla una fuerza beligerante y no terrorista.
Esto
último junto a sus simpatías hacia países con pensamiento socialista,
fueron las bases del sector que adversa la gestión de Chávez para afirmar la
existencia de campamentos de las FARC en Venezuela, cuestión que jamás fue
demostrada con pruebas palpables.
Dicho
tema generó toda una movida mediática, si bien es una información emanada del
propio gobierno colombiano del entonces presidente Álvaro Uribe. Fue usado por
la oposición venezolana como elemento para desacreditar las
labores del gobierno venezolano ante su política con respecto a Colombia y su
gestión en general.
Otro
caso que podemos citar es el relacionado con la opinión (sin prueba alguna) de
que las Fuerzas Armadas de Venezuela (FANB) están dirigidas en su totalidad por
el gobierno cubano.
El
tema de la “cubanización” de la FANB ha sido usado también por
los sectores adversos al gobierno del entonces presidente Hugo Chávez y de la
actual gestión de Nicolás Maduro para desacreditarlo.
La
creencia de que las Fuerzas Armadas están intervenidas por agentes extranjeros
viene alimentada por las buenas relaciones que mantiene el Gobierno de Venezuela con
el Gobierno de Cuba, así como por su constante cooperación en diversos ámbitos
(energético, salud, educación, deporte, militar, etc.).
Debido
a tal acercamiento la opinión pública de la oposición venezolana deduce una
profunda intervención de las Fuerzas Armadas cubanas en Venezuela, y una toma
del Estado venezolano por funcionarios provenientes del
gobierno cubano.
La crisis eléctrica
del 2010 también es un caso muy recordado para los venezolanos, ya que aquí
hubo un importante cuestionamiento hacia la gestión de Chávez en materia
eléctrica, mermando así parte de su popularidad ante los opositores.
Cabe
resaltar que fueron hechos provocados por una fuerte sequía que se prolongó
hasta casi la mitad de ese mismo año. También es importante mencionar que la
electricidad en Venezuela es hidroeléctrica, y para entonces
los principales ríos y embalses se encontraban prácticamente secos.
En
vista de la opinión mantenida por la oposición de la aparente
falta de políticas de prevención por parte del gobierno venezolano, sostienen
que hubo que tomar medidas en su mayoría drásticas para hacer frente a la
crisis.
Medidas
como los cortes eléctricos programados no fueron bien recibidos por la opinión
pública, ya contaminada por el sesgo opositor. Esto desembocó
en una merma de la percepción en la opinión pública de un personaje carismático
como lo fue Hugo Chávez, el cual pudo ver comprometida su imagen tras tomar
decisiones drásticas, aunque necesarias.
En
estos casos, lo que transmiten los medios depende de debates u opiniones fuera
de los mismos, esto resalta en gran medida la poca autonomía de dichos medios,
ya que no actuarían en pro de la veracidad de la noticia, sino
para generar opiniones y fijarlas dentro de una de las tendencias políticas del
momento.
El
contexto provee a los medios de las opiniones que, después de limitar su rango
de puntos de vista, da lugar una opinión sesgada con gran peso político para
el momento.
Los
medios de comunicación juegan un papel importante dentro de la dinámica de la
política, en la actualidad son los agentes generadores de opinión, lo que transmiten o
escriben derivará en puntos de vistas a favor o en contra de la clase
dominante.
Este artículo fuepublicado en elestado.net el 16 de septiembre de 2020

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